Reducir al máximo la compra de nuevos electrodomésticos es una decisión inteligente tanto para el bolsillo como para la salud de nuestro planeta. Por eso, hoy recopilamos los mejores consejos para alargar la vida de tus electrodomésticos ya existentes.

Antes del primer uso, lee las instrucciones del fabricante

A pesar de que parece una evidencia, pero muchas veces no se hace. Y, realmente, vale la pena porque los fabricantes incluyen en sus manuales algunas claves importantes que pueden ayudarte a alargar la vida de tus aparatos y también a que no consuman más de la cuenta. Por ejemplo, sigue las instrucciones relacionadas con la distancia que debes dejar entre la pared y el electrodoméstico, o sobre electrodomésticos entre sí, para que no se calienten más de la cuenta.

¡Ojo con la cal!

En los electrodomésticos que utilizan agua (lavadora y lavavajillas), una de las averías que más nos encontramos tienen que ver con la acumulación de cal en las resistencias. Aunque esta es una avería que normalmente tiene un arreglo sencillo y que no obliga a cambiar el aparato, puedes estirar un poco la vida de las resistencias originales utilizando pastillas antical o, si es posible, instalando una máquina de osmosis en la entrada de agua a la vivienda para depurarla de cal.

Mantenimiento básico que requieren tus electrodomésticos

Los electrodomésticos no necesitan mucho mantenimiento, pero sí unos mínimos que puedes hacer tú mismo: limpiar filtros y ventiladores del frigorífico y del aire acondicionado, retirar la acumulación de pelusas de la secadora o vaciar el filtro de la lavadora. Son tareas muy simples, pero tienes las instrucciones sobre cómo para realizarlas con seguridad para ti y para el aparato en el manual del fabricante.

Utilízalos en el estado óptimo

Hay pequeños detalles en el uso habitual de los electrodomésticos, que pueden ayudarte a reducir tus facturas de manera importante. Como muestra, es mejor no introducir comidas muy calientes en la nevera. Tampoco poner la lavadora o el lavavajillas si no están llenos (a no ser que tengan función de media carga). Y es mejor no esperar a juntar mucha plancha ya que los centros de planchado consumen mucha corriente hasta alcanzar la temperatura y no tanta para mantenerla. Si tienes en cuenta este tipo de detalles, puedes reducir bastante la factura total de tu casa.

Reparar en lugar de sustituir

Ante una avería, sobre todo si el electrodoméstico tiene más de 7 u 8 años, muchas veces se opta por cambiar el aparato. Pero realmente vale la pena intentar repararlo. Que haya fallado una vez no quiere decir que vaya a estropearse de nuevo al poco tiempo. Si contactas con un servicio técnico de confianza, te informará honradamente de si vale la pena o no arreglar el aparato. En AE Quality Service esperamos tu llamada.