Todos los consumidores esperamos lo mismo de nuestros electrodomésticos de frío (neveras y congeladores): que cumplan su función adecuadamente, que gasten la menor cantidad de energía posible (algunos lo hacemos por respeto al medio ambiente y todos por el ahorro que supone para nuestro bolsillo), y que se rompan lo menos posible.

En nuestra empresa AEQS hemos visto repetir los mismos errores una y otra vez. Aquí van unos consejos que permitirán optimizar el rendimiento y alargar la vida útil de nuestros electrodomésticos.

Nos centraremos en las neveras y congeladores. ¿Por qué? Enfriar y congelar nuestros alimentos se lleva entre el 20 y el 30% de la energía que consumimos en nuestros hogares. La pregunta es: ¿De verdad se puede ahorrar en un aparato de primera necesidad que requiere estar enchufado las 24 horas del día? “Yes, you can” (Sí, se puede), y además, de manera sencilla.

Te damos una serie de consejos de uso extraídos de la “Guía práctica de la energía” del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

  • Es importante la colocación del frigorífico o el congelador. Idealmente en un lugar fresco y ventilado, alejado de la luz del sol y de posibles fuentes de calor: horno, chimenea, etc.
  • Abrir la puerta lo menos posible y cerrar con rapidez (se evitan gastos inútiles de energía).
  • Las juntas de las neveras, estas tiritas de plástico que forman un sello entre la nevera y las puertas, nos ayudan a mantener el aire fresco dentro de la nevera y a conservar la energía. Limpiarlas de forma periódica contribuye a alargar la vida útil de la nevera. Se limpian con un estropajo suave y agua con un poco de lejía. Una vez limpio se recubre con una capa fina de vaselina (u otra crema) para que mejore el agarre.
  • Limpiar las bandejas interiores y descongelarlo antes de que la capa de hielo alcance 3 mm de espesor (normalmente dos veces año).
  • No introducir nunca alimentos calientes en el frigorífico (dejarlos enfriar fuera). ¿Por qué? Hacerlo incrementa el “esfuerzo” del frigorífico por enfriar y aumenta el consumo.
  • Cuando saques un alimento del congelador para consumir más tarde, descongélalo dentro de la nevera en vez de en el exterior (habrá ganancias gratuitas de frío).
  • Ajustar el termostato para mantener una temperatura de 5 °C en el compartimento de refrigeración y de -18 °C en el de congelación.
  • Limpiar la parte trasera del aparato, y comprobar que circula el aire libremente. Al menos una vez al año mueve la nevera, quita la placa que está en la parte posterior cerca del suelo y limpia las bobinas con un aspirador que absorberá polvo y otras partículas acumuladas. Esto ayuda a mejorar el rendimiento de la nevera.

Reparamos averías de neveras y congeladores

Por supuesto, si a pesar de todo se producen averías en neveras y congeladores, es importante buscar un servicio técnico de reparación de electrodomésticos a domicilio que sea de confianza. En AEQS gozamos de una larga trayectoria atendiendo aparatos de este tipo.

En los electrodomésticos de frío (frigoríficos, congeladores, neveras, arcones, etc.), los fallos más frecuentes están relacionados con que no dan suficiente frío (funcionan, pero enfrían poco), o de manera irregular (hay zonas muy frías y otras que no). También es bastante común que se estropee la goma, que hagan escarcha, que tenga vibraciones, que haga ruido excesivo, y que aparezcan mensajes de error y alarmas en la consola de mandos.

Mantener el aparato en óptimas condiciones de funcionamiento y usarlo adecuadamente es imprescindible si queremos aligerar la factura en reparaciones, consumir menos electricidad y, de paso, hacemos un favor al medioambiente.